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Infecciones del tracto urinario

Revisado por: T. Ernesto Figueroa, MD
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¿Qué es una infección del tracto urinario?

Las infecciones bacterianas del tracto urinario son el tipo de infección más común en el tracto urinario. La orina, o pis, es el líquido que los riñones filtran del torrente sanguíneo. La orina contiene sales y productos de desecho, pero no suele contener bacterias. Las infecciones del tracto urinario aparecen cuando las bacterias entran en la vejiga o los riñones y se multiplican en la orina.

Hay tres tipos principales de infecciones del tracto urinario. Las bacterias que infectan solo la uretra (el tubo corto que envía la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo) provocan uretritis. Las bacterias también pueden provocar una infección de la vejiga, que se denomina cistitis. Otro tipo más grave de infección del tracto urinario es la infección de los riñones, que recibe el nombre de pielonefritis). En este tipo de infección, las personas suelen tener dolor de espalda, fiebre elevada y vómitos.

El tipo más común de infección del tracto urinario es la cistitis. Estos en su mayoría solo causan incomodidad e inconvenientes. Las infecciones de la vejiga se pueden tratar rápida y fácilmente. Y es importante obtener tratamiento inmediato para evitar que la infección llegue a los riñones y sea más grave.

¿Cuál es la causa de las infecciones del tracto urinario?

Las infecciones del tracto urinario generalmente ocurren porque las bacterias entran en la uretra, luego suben a la vejiga y causan una infección. Las niñas tienen infecciones del tracto urinario con mucha más frecuencia que los varones, principalmente debido a las diferencias en la longitud y la forma de la uretra. Las niñas tienen uretras más cortas que los varones y la abertura se encuentra más cerca del ano y la vagina, donde es posible que se encuentren las bacterias.

Las bacterias pueden entrar en la uretra de varias maneras. Durante las relaciones sexuales, por ejemplo, las bacterias de la zona vaginal pueden ser empujadas hacia el interior de la uretra y, con el tiempo, terminan en la vejiga, donde la orina crea un ambiente propicio para el crecimiento de las bacterias. Esta es la razón por la cual las mujeres que son sexualmente activas a menudo contraen infecciones urinarias. (Las infecciones del tracto urinario no son contagiosas).

Las bacterias también pueden llegar a la vejiga de una niña si se limpia de atrás hacia adelante después de una evacuación intestinal, lo cual puede contaminar la abertura de la uretra. El uso de espermicidas (incluidos los condones tratados con espermicida) y los diafragmas como anticonceptivos también puede aumentar el riesgo de tener una infección del tracto urinario.

Las enfermedades de transmisión sexual pueden provocar síntomas similares a los de una infección del tracto urinario, como dolor al orinar. Esto se debe a la inflamación e irritación de la uretra o la vagina que a veces acompaña a la clamidiasis  y otras enfermedades de transmisión sexual. Si no reciben tratamiento, las enfermedades de transmisión sexual pueden provocar problemas a largo plazo, incluida la enfermedad inflamatoria pélvica e infertilidad. A diferencia de las infecciones del tracto urinario, las enfermedades de transmisión sexual son contagiosas.

Algunas personas parecen tener infecciones frecuentes del tracto urinario, pero, a menudo, tienen otros problemas que las hacen más propensas (mayor tendencia) a las infecciones, como una anomalía en la estructura o el funcionamiento del tracto urinario. El problema funcional más común del tracto urinario recibe el nombre de reflujo vesicoureteral una afección en la que parte de la orina fluye de regreso desde la vejiga hacia los uréteres e incluso hasta los riñones.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de una infección del tracto urinario?

Una infección del tracto urinario puede causar las siguientes señales:

  • dolor y sensación de escozor o quemazón al orinar
  • urgencia para orinar o necesidad más frecuente para orinar (a pesar de que se puede eliminar muy poca orina en cada micción)
  • fiebre
  • necesidad de levantarse mucho por la noche para orinar
  • dolor en el área de la vejiga (generalmente debajo del ombligo)
  • orina maloliente que puede tener un aspecto turbio o contener sangre.

Si tienes algún síntoma, tendrás que ir inmediatamente al médico. Cuanto antes comiences el tratamiento, menos incómodo te sentirás. Llama a la clínica o al consultorio del médico. Si no puedes comunicarte con tu médico, puedes visitar un centro con atención de urgencias o la sala de emergencias de un hospital. Lo más importante es que actúes lo antes posible.

¿Cómo se diagnostican las infecciones del tracto urinario?

Únicamente el profesional del cuidado de la salud puede tratar las infecciones del tracto urinario. Lo primero que hará el médico será confirmar si una persona tiene una infección del tracto urinario tomando una muestra de orina sin contaminar. En el consultorio del médico, te pedirán que te laves la zona genital con toallitas desechables y que orines en un recipiente estéril (sin bacterias).

La muestra de orina se puede utilizar para hacer un análisis de orina (una prueba que analiza la orina microscópicamente en busca de gérmenes o de pus) o un cultivo de orina (en que se deja que crezcan las bacterias en el laboratorio para poderlas identificar). Saber qué bacterias están provocado la infección puede ayudar al médico a elegir el mejor tratamiento.

¿Cómo se tratan las infecciones del tracto urinario?

Las infecciones del tracto urinario se tratan con antibióticos. Tras varios días de tratamiento antibiótico, es posible que el médico repita los análisis de orina para asegurarse de que ya no hay infección. Es importante asegurarse de que ha desaparecido la infección porque una infección del tracto urinario tratada de forma incompleta puede recurrir o extenderse a otras áreas.

Si una persona tiene mucho dolor debido a una infección del tracto urinario, es posible que el médico le recomiende un medicamento que la ayude a aliviar los espasmos y el dolor en la vejiga. Esto le dará color anaranjado a la orina, pero es inocuo (no hace daño) y, en general, hace que la persona se sienta mejor en cuestión de horas. En el caso de una infección de riñón, el médico puede recetar medicamentos para el dolor.

Si has terminado todo el medicamento o si tus síntomas no mejoran mucho después de 2 a 3 días de tratamiento, comunícate con el médico.

Bebe mucha agua durante el tratamiento y después de él porque cada vez que orinas, la vejiga se limpia un poco más. También puede resultar útil el jugo de arándanos. Evita las bebidas que contienen cafeína (que pueden irritar la vejiga), como las gaseosas y el té helado.

Quienes reciben la ayuda de un médico inmediatamente para una infección del tracto urinario deberían estar libres de síntomas en una semana. Una persona con una infección del tracto urinario más grave puede requerir tratamiento hospitalario para que reciban antibióticos, sea inyectados o bien administrados por vía intravenosa (un tubito que se inserta en una vena y que permite administrar el medicamento directamente en la sangre).  

Es posible que el médico les diga a las personas con una infección del tracto urinario que eviten las relaciones sexuales durante aproximadamente una semana para permitir que la inflamación desaparezca por completo.

¿Se pueden prevenir las infecciones del tracto urinario?

Algunas cosas pueden ayudar a prevenir las infecciones urinarias. Después de orinar (hacer pis), las mujeres se deben limpiar de adelante hacia atrás con papel higiénico. Después de mover el vientre, asegúrate de limpiarte de adelante hacia atrás para evitar la propagación de las bacterias de la zona del recto a la uretra.

Además, ve al baño cuando te vengan las ganas no te aguantes la necesidad de orinar. La orina que permanece en la vejiga les da a las bacterias un lugar propicio para crecer.

Mantén la zona genital limpia y seca. Las mujeres se deben cambiar los tampones y las toallas higiénicas de forma regular durante sus períodos. Los baños de burbujas pueden irritar la zona vaginal; por lo tanto, las mujeres deben tomar duchas o baños sin burbujas. No uses ropa interior de nilón ni te quedes con la ropa de baño mojada para evitar le exposición de la zona genital a la humedad. También es conveniente usar ropa interior con la entrepierna de algodón. Evita el uso de aerosoles o duchas vaginales para la higiene femenina, ya que pueden irritar la uretra.

Si eres sexualmente activa, ve al baño antes de tener relaciones sexuales y dentro de los 15 minutos posteriores a la relación sexual. Después de mantener relaciones sexuales, lava suavemente la zona genital para eliminar cualquier bacteria. Evita las posiciones sexuales que irriten o dañen la uretra o la vejiga. Las parejas que usan lubricación durante las relaciones sexuales deben utilizar un lubricante soluble en agua como K-Y-Jelly.

Por último, beber mucha agua todos los días mantiene a la vejiga activa y libre de bacterias.

Las infecciones del tracto urinario son incómodas y, a menudo, dolorosas, pero son comunes y fáciles de tratar. Cuanto antes te comuniques con tu médico, más pronto podrás deshacerte del problema.

Fecha de revisión: octubre de 2021