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Radiografía: Escoliosis

Revisado por: Yamini Durani, MD
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Qué es

Una radiografía de escoliosis es un prueba segura e indolora que usa pequeñas cantidades de radiación para crear una imagen detallada de la columna vertebral. Durante la prueba, una máquina de rayos X envía un haz de radiaciones a través de la espalda, y se registra una imagen en una película especial o en una computadora. La radiografía de escoliosis incluye la columna torácica (espalda superior) y la columna lumbar (espalda inferior).

Las imágenes de las radiografías son en blanco y negro. Las partes densas del cuerpo, que bloquean el paso de los rayos X, como los huesos, aparecen en color blanco en la radiografía. Los tejidos más blandos, como los músculos, permiten el paso de los rayos X a través de ellos y se ven más oscuros.

Las radiografías son llevadas a cabo por técnicos en radiología del departamento de radiología de un hospital, un centro de radiología independiente o el consultorio de un profesional de la salud. Se suelen tomar dos imágenes diferentes de la columna vertebral: una desde detrás (vista posteroanterior) y una de perfil (vista lateral). A veces, se toman otras vistas en las que la persona se está doblando hacia un lado.

Por qué se hace

Los niños con escoliosis tienen una columna vertebral que se curva de lado a lado, adoptando una forma en S o en C. Aunque las curvaturas menores no suelen causar problemas, las curvaturas mayores son visibles y causan molestias. Una columna vertebral doblada hacia un lado puede hacer que el cuerpo se incline hacia la derecha o la izquierda. Un omóplato puede estar más alto que el otro, o la cintura puede estar desnivelada, con una tendencia a inclinarse hacia un lado. 

Si la curvatura es importante, hasta puede llegar a afectar a la respiración y a la función cardíaca, conduciendo a lesiones en las articulaciones de la columna vertebral y a dolor en la etapa adulta.

Los médicos evalúan la escoliosis en las revisiones ordinarias, y algunas escuelas también la evalúan. Si un médico sospecha una escoliosis, pedirá una radiografía para medir la curvatura de la columna vertebral. El ángulo de la curva, medido en grados en la radiografía, ayudará al médico a saber si sus pacientes necesitan tratamiento y, en caso afirmativo, cómo se deben tratar. 

Las radiografías también ayudan a determinar el tipo de escoliosis y la madurez del esqueleto de un niño, lo que ayuda a predecir si la escoliosis puede progresar. Las radiografías de escoliosis se pueden ir repitiendo a intervalos regulares (a veces cada 3-12 meses) para saber si la curvatura está aumentando o para evaluar los efectos del tratamiento. 

Es posible que el médico remita a su hijo a un especialista para que lo evalúe. Si el médico sospecha una anormalidad neurológica, puede pedir una resonancia magnética (RM) de la médula espinal. 

Preparación

No es necesario ningún tipo de preparación especial para hacerse una radiografía de escoliosis. Es posible que a su hijo le pidan que se quite toda la ropa y las joyas, y que se ponga una bata de hospital, porque los botones, las cremalleras, los broches y las joyas pueden crear interferencias en las imágenes. 

Si su hija está embarazada, es importante que se lo diga al médico o al técnico en radiología. Por lo general, se evitan las radiografías durante el embarazo porque existe una pequeña probabilidad de que la radiación dañe al bebé en desarrollo. Pero si es necesario tomar una radiografía, se pueden tomar precauciones para proteger al feto.

Procedimiento

Aunque todo el procedimiento puede durar unos 15 minutos, de principio a fin, el tiempo real de exposición a la radiación suele ser de menos de unos pocos segundos.

Pedirán a su hijo que entre en una sala especial que probablemente contendrá una mesa y una gran máquina de rayos X colgando del techo. Se suele permitir que los padres acompañen a sus hijos para tranquilizarlos. Si usted permanece en la sala mientras le hacen la radiografía a su hijo, le pedirán que se ponga un delantal de plomo para protegerse algunas partes del cuerpo. También protegerán los órganos reproductores de su hijo con un protector de plomo.

Las radiografías de escoliosis se suelen hacer con el paciente de pie, pero también se pueden hacer con el paciente sentado o acostado. Es algo que dependerá de cómo se encuentre el paciente. El técnico colocará a su hijo en la postura adecuada y luego se colocará detrás de una pared o se desplazará a una sala adyacente para manejar la máquina. En general, se toman dos radiografías (una posterior y otra de perfil) por lo que el técnico recolocará a su hijo antes de cada radiografía. A veces, los médicos piden vistas adicionales. 

A los niños mayores se les pide que aguanten la respiración y que se queden bien quietos durante 2 o 3 segundos, mientras les hacen la radiografía; a los bebés, puede ser necesario sujetarlos con delicadeza. Es importante estar bien quieto para que la radiografía no salga borrosa.

Qué esperar

Su hijo no sentirá nada mientras le hagan una radiografía. Es posible que la sala de rayos X esté fría, por el aire acondicionado que se usa para mantener el equipo en buenas condiciones.

Las posturas que se deben adoptar en las radiografías pueden resultar incómodas, pero solo se deben mantener durante unos pocos segundos. Si su hijo tiene dolor y no puede permanecer en la postura indicada, es posible que el técnico encuentre otra postura que le resulte más cómoda a su hijo. Los bebés lloran a menudo en la sala de rayos X, sobre todo si notan que los mantienen sujetos, pero esto no interfiere en el procedimiento.

Después de hacerle las radiografías, usted y su hijo esperarán unos pocos minutos mientras se procesan las imágenes. Si hubieran quedado borrosas o poco claras, se tendrían que repetir.

Obtención de los resultados

Un radiólogo (un médico especialmente formado para leer e interpretar imágenes radiográficas), se encargará de interpretar las radiografías. El radiólogo enviará un informe al médico de su hijo, quien compartirá con usted los resultados y le explicará qué significan.

Si se trata de una emergencia, los resultados de la radiografía pueden estar disponibles rápidamente. De lo contrario, los resultados suelen estar listos al cabo de 1 o 2 días. En la mayoría de los casos, los resultados no se pueden entregar directamente a la familia o al paciente en el momento de la prueba.

Riesgos

En general, las radiografías son muy seguras. Aunque cualquier exposición a la radiación implica un riesgo para el cuerpo, la cantidad que se utiliza en una radiografía de escoliosis es reducida y no se considera peligrosa. Es importante saber que el radiólogo usará la mínima cantidad de radiación necesaria para obtener los mejores resultados.

Los bebés en desarrollo son más sensibles a la radiación y tienen más riesgos de sufrir daños; por lo tanto, si su hija está embarazada, informe al médico y al técnico en radiología.

Cómo ayudar a su hijo

Puede ayudar a su hijo a prepararse para la radiografía de escoliosis explicándole la prueba con palabras sencillas antes del procedimiento. Puede serle útil explicarle que hacerse una radiografía es muy parecido a posar para una fotografía.

Puede describirle la sala y el equipo que se usará para hacerle la radiografía, y tranquilizar a su hijo explicándole que usted estará allí para apoyarlo. Si se trata de un niño mayor, asegúrese de explicarle que es muy importante que se quede bien quieto mientras le saquen la radiografía para que no se la tengan que repetir.

Si tiene alguna pregunta

Si tiene alguna pregunta sobre por qué es necesario hacerle una radiografía de escoliosis a su hijo, hable con su médico. También puede hablar con el técnico en radiología antes del procedimiento.

Revisado por: Yamini Durani, MD