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Radiografía: Pelvis

Revisado por: Yamini Durani, MD
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Qué es

Una radiografía de pelvis es un prueba segura e indolora que usa pequeñas cantidades de radiación para tomar imágenes de los huesos pélvicos, que están alrededor de la zona de la cadera. 

Durante la prueba, una máquina de rayos X envía un haz de radiaciones a través de la pelvis, y se registra una imagen en una película especial o en una computadora. Esta imagen muestra los huesos de la pelvis, que incluyen los dos huesos de la cadera, el sacro y el coxis. 

Las imágenes de las radiografías son en blanco y negro. Las partes densas del cuerpo, que bloquean el paso de los rayos X, como los huesos, aparecen en color blanco en la radiografía. Los tejidos más blandos, como los músculos y la grasa, permiten el paso de los rayos X a través de ellos y se ven más oscuros.

Un técnico en radiología es quien hace las radiografías en el departamento de radiología de un hospital o en un centro de radiología para pacientes ambulatorios. Se suele tomar una o dos imágenes de la pelvis, una con las piernas estiradas y desde delante (vista anteroposterior) y otra con las piernas flexionadas y desde el lado (vista lateral). Las imágenes se toman mientras el paciente está acostado sobre la espalda. 

Por qué se hace

Una radiografía de pelvis puede ayudar a encontrar la causa de síntomas como el dolor, la hinchazón o la presencia de deformidades en las zonas de la pelvis, la cadera o la parte superior de las piernas; también permite detectar huesos rotos (o fracturas) después de un accidente. 

Si es necesario operar la pelvis, se puede hacer una radiografía para planificar la operación y, más adelante, para evaluar sus resultados. Las radiografías también pueden ayudar a detectar otros problemas, como quistes, tumores y las últimas fases de una infección en los huesos de la pelvis.  

Preparación

No es necesario ningún tipo de preparación especial para hacerse este tipo de radiografía. Es posible que a su hijo le pidan que se quite la ropa, las joyas o cualquier objeto metálico que pueda crear interferencias en las imágenes.

Si su hija está embarazada, es importante que se lo diga al médico o al técnico en radiología. Por lo general, se evitan las radiografías durante el embarazo porque existe una pequeña probabilidad de que la radiación dañe al bebé en desarrollo. Pero si es necesario tomar una radiografía, se pueden tomar precauciones para proteger al feto.

Procedimiento

Aunque todo el procedimiento puede durar 10 minutos o más, de principio a fin, el tiempo real de exposición a la radiación suele ser de menos de pocos segundos.

Pedirán a su hijo que entre en una sala especial que contendrá una mesa y una gran máquina de rayos X colgando del techo o de la pared.  Se suele permitir que los padres acompañen a sus hijos para tranquilizarlos.

Si usted permanece en la sala mientras le hacen la radiografía a su hijo, le pedirán que se ponga un delantal de plomo para protegerse algunas partes del cuerpo. El técnico colocará a su hijo sobre la mesa y luego se colocará detrás de una pared o se desplazará a una sala adyacente para manejar la máquina.

A los niños mayores, les pedirán que se queden bien quietos durante un par de segundos mientras les hagan la radiografía; a los bebés, puede ser necesario sujetarlos con delicadeza. Es importante mantener la pierna quieta para que la radiografía no salga borrosa.

Si su hijo está ingresado en el hospital y no es posible trasladarlo con facilidad al departamento de radiología, se puede llevar un equipo portátil de rayos X hasta su habitación. Los equipos portátiles de rayos X se usan a veces en los departamentos de emergencia, las unidades de cuidados intensivos y los quirófanos.

Qué esperar

Su hijo no sentirá nada mientras le hagan una radiografía. Es posible que la sala de rayos X esté fría, por el aire acondicionado que se usa para mantener el equipo en buenas condiciones.

Las posturas que se deben adoptar en las radiografías pueden resultar incómodas, pero solo se deben mantener durante unos pocos segundos. Si su hijo está teniendo dolor y no puede permanecer en la postura indicada, es posible que el técnico encuentre otra postura que le resulte más cómoda a su hijo. Los bebés lloran a menudo en la sala de rayos X, sobre todo si notan que los mantienen sujetos, pero esto no interfiere en el procedimiento.

Después de hacerle la radiografía, usted y su hijo esperarán unos pocos minutos mientras se procesa la imagen. Si hubiera quedado borrosa o poco clara, se tendría que repetir.

Obtención de los resultados

Un radiólogo (un médico especialmente formado para leer e interpretar imágenes radiográficas), se encargará de interpretar las radiografías. El radiólogo enviará un informe al médico de su hijo, quien compartirá con usted los resultados y le explicará qué significan.

Si se trata de una emergencia, los resultados de la radiografía pueden estar disponibles rápidamente. De lo contrario, los resultados suelen estar listos al cabo de 1 o 2 días. En la mayoría de los casos, los resultados no se pueden entregar directamente a la familia o al paciente en el momento de la prueba.

Riesgos 

En general, las radiografías son muy seguras. Aunque exponerse a radiaciones implica riesgos para el cuerpo, la cantidad de radiación que se usa en una radiografía de pelvis es reducida y no se considera peligrosa. Es importante saber que el radiólogo usará la mínima cantidad de radiación necesaria para obtener los mejores resultados.

Los bebés en proceso de desarrollo son más sensibles a la radiación y tienen más riesgos de sufrir daños; por lo tanto, si su hija está embarazada, asegúrese de informar al médico y al técnico en radiología.

Cómo ayudar a su hijo

Puede ayudar a su hijo a prepararse para una radiografía de pelvis explicándole la prueba con palabras sencillas antes del procedimiento. Puede serle útil explicarle que hacerse una radiografía es muy parecido a posar para una fotografía.

Puede describirle la sala y el equipo que se usará para hacerle la radiografía, y tranquilizar a su hijo explicándole que usted estará allí para apoyarlo. Si se trata de un niño mayor, asegúrese de explicarle que es muy importante que se quede bien quieto mientras le saquen la radiografía para que no se la tengan que repetir.

Si tiene alguna pregunta

Si tiene alguna pregunta sobre por qué es necesario hacerle una radiografía de pelvis a su hijo, hable con su médico. También puede hablar con el técnico en radiología antes del procedimiento.

Revisado por: Yamini Durani, MD