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Arritmia (Latido anormal del corazón)

Revisado por: Sharon M. Weinberger, MD
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¿Qué es una arritmia?

Una arritmia es un latido anormal del corazón. El corazón suele latir siguiendo un ritmo regular y consistente, pero una arritmia lo puede hacer latir demasiado despacio, demasiado deprisa o de una forma irregular. Este bombeo errático puede llevar a una variedad de síntomas, incluyendo el cansancio, el mareo y el dolor de pecho.

Muchas arritmias no requieren atención médica, pero algunas de ellas se pueden deber a un problema de salud y deben ser evaluadas y tratadas por un médico.

¿Qué causa las arritmias?

Un sistema de conducción eléctrica muy singular, ubicado dentro del corazón hace que este lata a un ritmo regular.

El sistema de conducción del corazón es similar al cableado que existe entre un interruptor de electricidad a una luz:

  1. La señal que hace que el corazón lata proviene de un lugar en el corazón llamado "nódulo sinusal" (interruptor de la luz). El nódulo sinusal controla qué tan rápido o lento late el corazón. El nodo sinusal normalmente acelera el corazón en respuesta a factores como el ejercicio físico, las emociones y el estrés, y reduce la frecuencia cardíaca durante el sueño.
  2. Luego, la señal viaja desde el nodo sinusal por unos "cables" hasta una resistencia que ayuda a controlar la señal, llamada nodo AV. Desde allí, la señal viaja a través del corazón ("la luz") para indicarle que bombee.

Pero a veces las señales eléctricas son anormales y el corazón puede comenzar a latir a un ritmo diferente; esto es una arritmia (también llamada "disritmia").

Las arritmias también se pueden deber a desequilibrios químicos en la sangre; infecciones; enfermedades que irritan el corazón; medicamentos (de venta con y sin receta médica, y algunas plantas medicinales); lesiones en el corazón provocadas por traumatismos u operaciones de corazón; uso de drogas ilegales, alcohol o tabaco; la cafeína; y el estrés.

Las arritmias pueden ser transitorias o permanentes. Una arritmia puede ser congénita (lo que significa que el bebé nace con ella) o desarrollarse en algún momento de la vida de un persona.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de las arritmias?

Las arritmias hacen que el corazón lata con menos eficacia, interrumpiendo el riego sanguíneo hacia el cerebro y el resto del cuerpo. Cuando el corazón late demasiado deprisa, sus cavidades no se pueden llenar de suficiente cantidad de sangre. Cuando el corazón late demasiado despacio o de forma irregular, no puede bombear suficiente sangre al resto del cuerpo.

Si el cuerpo de una persona no recibe el aporte de sangre que necesita para funcionar como es debido, la persona puede sentirse:

  • mareada y hasta pueda desmayarse
  • cansada
  • con sensación de desfallecimiento
  • débil
  • con aleteos o palpitaciones en el pecho 
  • con dificultad para respirar
  • dolor de pecho

Las arritmias pueden ser constantes, pero la mayoría vienen y van de forma aleatoria. Algunas no provocan ningún síntoma. En estos casos, la arritmia se detecta en una exploración física de control o en una prueba de la función cardíaca.

¿Qué es una frecuencia cardíaca normal?

La frecuencia cardíaca se mide contando la cantidad de latidos por minuto. La frecuencia cardíaca normal de una persona depende de factores como la edad de la persona y de si lleva un estilo de vida activo. 

La frecuencia cardíaca en reposo de una persona se reduce conforme se va haciendo mayor. Los intervalos típicos de frecuencia cardíaca normal en reposo por edades son los siguientes:

  • bebé (desde que nace hasta los 3 meses de edad): 100–150 latidos por minuto
  • niños de 1 a 3 años de edad: 70–110 latidos por minuto
  • niños de hasta 12 años de edad: 55–85 latidos por minuto

Un médico puede determinar si la frecuencia cardíaca es anormalmente rápida o anormalmente lenta, en función de la situación de la persona. Por ejemplo, un niño mayor o un adulto con una frecuencia cardíaca lenta, puede presentar síntomas cuando su frecuencia cardíaca baja a menos de 50 latidos por minuto. Pero los atletas que han entrenado mucho tienen frecuencias cardíacas incluso más bajas, que no se consideran anormales porque no provocan síntomas.

¿Cuáles son los diferentes tipos de arritmias?

Hay varios tipos de arritmias:

Contracción auricular prematura (CAP) y contracción ventricular prematura (CVP)

Las contracciones prematuras se suelen considerar arritmias menores. La persona puede notar un aleteo o una palpitación en el pecho, provocados por un latido precoz o un latido de más. Las CAP y las CVP son muy habituales, y son lo que ocurre cuando uno siente que el corazón se ha "saltado" un latido. En este caso, el corazón no se salta ningún latido sino que hace un latido de más. Los latidos prematuros ocasionales son habituales y se consideran normales, pero, a veces, pueden ser un signo de un problema médico o afección cardíaca subyacente.

Taquicardias

La taquicardia es un latido cardíaco anormalmente rápido. Hay dos tipos de taquicardias: supraventricular y ventricular:

  • La taquicardia supraventricular (TSV) se caracteriza por episodios de latidos rápidos que empiezan en las cavidades superiores del corazón, cerca del nodo sinusal. Pueden ocurrir de repente y duran desde unos pocos segundos hasta varios días seguidos. Se suele recomendar tratarlas cuando son de larga duración u ocurren a menudo.
  • La taquicardia ventricular es una afección grave e infrecuente que empieza en las cavidades inferiores del corazón y que puede ser peligrosa.

Bradicardias

Una bradicardia es un latido cardíaco anormalmente lento. Las bradicardias se pueden deber a:

  • Una disfunción del nodo sinusal, cuando el nodo sinusal no está funcionando correctamente, generalmente tras una operación para corregir una anomalía cardíaca congénita .
  • Un bloqueo cardíaco, cuando los impulsos eléctricos no pueden avanzar desde las cavidades cardíacas superiores hacia las inferiores. Se suele deber a una anomalía cardíaca congénita, pero también se puede deber a una enfermedad o a una lesión.

¿Cómo se diagnostica una arritmia?

Los médicos utilizan varias herramientas para diagnosticar las arritmias. Es muy importante conocer bien los antecedentes médicos del niño y facilitar esta información a su médico. El médico se basará en esos antecedentes, junto con los resultados de la exploración física, para iniciar la evaluación.

Si el médico sospecha una arritmia, ordenará un electrocardiograma (ECG) para medir la actividad eléctrica del corazón. Para hacer esta prueba, que es completamente indolora, el niño se acostará y se le colocarán pequeñas almohadillas metálicas (llamadas electrodos), que se pegarán a su piel mediante adhesivos. Los electrodos están unidos a unos cables conectados a la máquina del ECG. Se registran las señales eléctricas del corazón durante un breve período de tiempo, generalmente durante solo 10 segundos. Esta información se envía a una computadora, donde es interpretada y dibujada en forma de gráfica.

Se pueden recomendar los siguientes tipos de ECG:

  • ECG en reposo. Mide la frecuencia cardíaca y el ritmo cardíaco en reposo y dura aproximadamente un minuto.
  • Prueba de esfuerzo (también llamada ECG con ejercicio). Mide la frecuencia cardíaca y el ritmo cardíaco mientras se hace ejercicio, como montar en una bicicleta estática o andar en una cinta para correr.
  • ECG con promedio de señal. Viene a ser como un ECG en reposo, pero registra la frecuencia cardíaca durante 15–20 minutos.
  • Holter. Este ECG se realiza durante un período de tiempo largo, generalmente 24 horas o más. Se fijan electrodos al pecho, y los cables llegan a un grabador de ECG portátil. Se anima al niño a llevar a cabo las actividades cotidianas de un día normal, indicándole que tenga cuidado en no mojar los electrodos (por ejemplo, que no nade, se bañe, se duche o practique actividades que le hagan sudar mucho).

    Hay dos tipos de Holter: Holter de registro continuo: el ECG está conectado durante todo el período de monitorización; Holter de monitorización de síntomas: solo se registran datos cuando el niño experimenta síntomas y entonces conecta el monitor.

¿Cómo se tratan las arritmias?

Muchas arritmias no necesitan tratamiento. Para las que lo necesitan, existen las siguientes opciones:

  • Medicación. Los médicos pueden recetar medicamentos anti-arritmia dependiendo del tipo de arritmia y de otras consideraciones. A veces, estos pueden aumentar los síntomas y causar efectos secundarios, por lo que el médico controlará de cerca al paciente.
  • Marcapasos. Un marcapasos es un dispositivo que funciona con pilas y que se implanta en el cuerpo del paciente (cerca de la clavícula) mediante un procedimiento quirúrgico. Conectado al corazón a través de un cable, el marcapasos puede detectar si la frecuencia cardíaca es demasiado lenta y enviar señales eléctricas para acelerarla.
  • Desfibriladores. Se implanta quirúrgicamente un pequeño desfibrilador cardioversor implantable (DIC), que funciona con pilas, cerca de la clavícula. Los cables van desde el desfibrilador hasta el corazón. El DIC detecta los momentos en que el corazón tiene un ritmo cardíaco peligrosamente rápido o irregular y envía una señal eléctrica para restablecer una frecuencia cardíaca normal.
  • Ablación con catéter. Un médico introduce un catéter (un cable largo y fino) en una vena de la pierna y la hace llegar al corazón. Muchas arritmias están provocadas por anomalías microscópicas en el músculo del corazón. Cuando se encuentra el área problemática del corazón, el médico usa el catéter para calentar o congelar las células musculares defectuosas y las destruye.
  • Cirugía. La cirugía generalmente se realiza cuando han fallado las otras opciones. Al niño se le administrará anestesia para que pueda dormir durante el procedimiento y no sentir dolor. Luego un cirujano extraerá el tejido que causa la arritmia.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Muchas arritmias carecen de importancia. Pero debido a que algunos pueden indicar un problema más grave, llame a su médico si su hijo tiene síntomas de arritmia.

Fecha de revisión: Febrero de 2022